Al final está mañana se han ido unos holandeses que tenían una parcela con mucha sombra y nos hemos quedado dos días a descansar aquí.
A ultima hora, una familia con dos adolescentes puso su tienda cerca de la nuestra y parece que se iban de excursión porque antes de las seis y media ya estaban desayunando y charlando como si fueran las once. Nos quedamos en la tienda vaguando hasta las siete y desayunamos con calma. Aprovechamos para leer a la sombra un par de horas antes de pedalear los dos kilómetros que nos separan del centro pueblo.
La plaza está rodeada de casas de colores de tonos pasteles vainilla, melocotón, verde..., y de algunos puestos que venden miel y corazones de jengibre.
Dejamos las terrazas llenas de flores para subir a la catedral en la que está a punto de celebrarse un bautizo. Es bonito ver a las adolescentes luciendo sus cuerpos en elegantes vestidos.
Disfrutamos de un pequeño museo local en el que se exhibe un poco de todo: fósiles,mobiliario antiguo, pinturas... Lo que más nos gusta son las chimeneas de cerámica.
Un paseo al lado del río, Luismi toma un delicioso helado y volvemos a relajarnos a la piscina del camping.
Está noche nos acompan al lado nuestro dos moteros.
Al día siguiente es fiesta porque se celebra la victoria de los alemanes.
Hay pocos autobuses para Zagreb, por lo que nos montamos en el bus a las siete y veinte de la mañana. El tranvía os deja en la plaza Ban Jelacic, plaza situada entre la ciudad alta y la baja.
Nos dirigimos al mercado de Doloc pero está cerrado, por lo que aprovechamos para visitar La Catedral que está en obras por dentro debido a un terremoto del año 2020.
Nuestra siguiente parada es el Túnel Gric. Inicialmente en este túnel se escondían los militares en la Segunda Guerra Mundial pero posteriormente se refugio la población civil en la Guerra de los Balcanes. Estás últimas guerras ocurrieron al poco de terminar yo la carrera y me afectaron bastante. Mientras andamos por el túnel recuerdo como me sentía en esa época e imagino sin dificultad ese frío y húmedo túnel atestado de personas.
Nos enamora la iglesia de San Marcos con su tejado esmaltado con el escudo de Zagreb y el de Croacia.
Nos montamos en el funicular más corto del mundo ( 66 metros) y continuamos hacia el Teatro Nacional, imponente edificio construido por arquitectos vieneses.
En nuestro trayecto hacia en jardín botánico observamos muchos edificios bonitos que requieren restauración.
En el botánico Luismi se entusiasma con una especie que podría datar del Mesizoico
Como el sol es muy fuerte decidimos comer y volver a Sambor justo a tiempo para un último baño.
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