Desayunamos con el forro puesto y salimos del monasterio con fresqito.
Entramos a Sofía por el norte atravesando la cordillera. Es como si llegas a Madrid cruzando la Sierra de Guadarrama.
Dejamos nuestras montañas a la espalda y entramos en una zona de polígonos.
Luismi se orienta muy bien en ciudades y llegamos a nuestro centrico artamento con facilidad.
Hemos tenido suerte y podemos hacer el check in pronto.
Por la tarde quedamos a tomar algo con Nivelina una búlgara que ha vivido en Madrid 14 años.
Nos comenta que con la entrada del euro han subido mucho los precios. Todos los artículos reflejan su importe en levas y en euros. Se prevé que todo cueste todavía más caro cuando desparezcan los precios en levas.
Le preocupa que hay muchos ucranianos que viven en Bulgaria mejor que algunos búlgaros.
Ella vivió con su familia en Madrid y se tuvo que volver a su país porque le subieron la hipoteca y era imposible hacer frente a todos los gastos.
Ahora ella, su marido y sus tres hijos habitan en casa de sus suegros. A pesar de todo es feliz y afronta la vida con optimismo.
Al día siguiente hemos contratado un tour para ir al
Monasterio de Rila. Llegamos pronto al punto de encuentro y charlamos con un guía peruano. Nos comenta que hay muchos españoles que están emigrando a Tailandia y que las empresas les contratan a ellos en vez de a los locales. Debe ser tal la avalancha, que han reducido la visa turística de tres meses a uno.
Nuestra primera parada es la Iglesia de Boyana. Tiene unos frescos magníficos del siglo XII que solo se pueden visitar en grupos de máximo 10 personas.
Dos horas adicionales de trayecto nos depositan en el maravilloso paraje en el que se ubica el monasterio de Rila. Es el más importante de Bulgaria porque se considera cuna de la cultura búlgara. Durante los años de dominación musulmana, los otomanos visitaron muy poco el monasterio y por lo tanto el enclave se impregnó poco de la cultura del invasor. Una puerta amurallada da acceso a una gran plaza circular. En el centro se ubica la iglesia que está dotada de pinturas por fuera y por dentro.
Arropando la iglesia, un edificio blanco, con balconadas y adornos color chocolate completan el complejo. El monasterio está custodiado por picos de dos mil metros y rodeado de bosques tipo pirenaico.
Nuestra excursión se completa con una visita al monumento estilo comunista dedicado a la infancia.
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