Al andar por la calle principal de Briancon, le digo adiós a un magnífico reloj de sol.
He pensado bastante en el tráfico del Col de Mongeneve. Espero que al ser un día de diario los coches y camiones no sean excesivos.
Subimos sin demasiadas dificultades hasta el kilómetro 8. Luismi me espera para hacerme una foto y me dice que solo quedan tres kilómetros para el final del puerto.
Yo pensaba que solo me quedaba 1,5 km...
Esto me pasa por leerme los papeles de canto...
Pues ale,a por ellos.
Hago una foto de un edificio de la Linea Maginot (sistema de fortificaciones construido por Francia entre 1928 y 1940 para salvaguardar sus fronteras)
En el col nos damos un abrazo y me pongo a llorar de la alegría, antes de salir de Madrid, tenía mis dudas de ser capaz de pasar los Alpes....
Para celebrarlo, nos marcamos Mambo number 5".
Un italiano nos hace una foto mientras nos recuerda lo bueno que era Indurain (cerca de allí ganó una etapa del Giro).
Empiezo a bajar con mucho cuidado porque no estoy acostumbrada a bajar con motos a mi lado.
Afortunadamente las curvas más pronunciadas las bajo sola. Atravesamos un pequeño túnel en el que el sonido de las motos es un auténtico estruendo.
De una tacada bajamos mil metros.
Visitamos el pueblo medieval de Exile, coronado por una magnífica fortaleza y salpicado de rincones con mucho sabor (tienen fotos de haceuchos años y mantienen los letreros de las antiguas tiendas)
Después de 68 kilómetros llegamos al camping donde pasamos la noche.
Añadir comentario
Comentarios