Nos cuesta arrancar de Sofía porque nos ha atrapado. Para compensarnos, el track nos permite despedirnos de los edificios emblemáticos.
Para evitar 1.000 metros de montaña, vamos a seguir un track de una aplicación que no conocemos. Avanzamos unos 15 kilómetros por una carretera con dos carriles tipo la carretera de Andalucía. Está dotada de un carril para autobuses que nos permite avanzar con relativa tranquilidad. Poco después vienen las dificultades para cruzar un nudo de autopistas que conseguimos salvar por un paso peatonal.
En un polígono, veo a tres chicos con estética nazi y la policía a unos 500 metros. Lo que nos faltaba una concentración de esta gente!!! Afortunadamente, mi instinto me falla y se trata de una feria del cómic y aparecen decenas de jóvenes disfrazados.
El nuevo track nos adentra en una carretera secundaria que tiene bastante subida pero es tendida. Superamos los 700 metros de desnivel con la esperanza del bocadillo que nos espera la cima. Nos alegramos de ver en las montañas varios pequeños neveros. Después de comer la carretera empeora drásticamente. Agujeros gigantes, falta el asfalto... Cuando dábamos por hecho que íbamos solos, aparecen camiones con tierra en las dos direcciones levantando una polvareda de espanto. A este ritmo no llegamos ni a dormir... A mí ya me sobra todo...
Finalmente nos alojamos en un pequeño balneario donde un bañito nos ayuda a relajarnos. Nos recomiendan un restaurante con parrilla. Tiene balconadas de madera con geranios que nos recuerdan a Asturias. Somos los únicos giris. Es sábado y rápidamente las mesas se llenan. A pesar de estar al aire libre, nos llega humo de casi todas las mesas. Lo notamos enseguida porque ya no estamos acostumbrados al tabaco. En los postres dos señoras cantan canciones pegadizas cuyo estribillo nos cuesta repetir.
Al día siguiente empezamos bajando por un valle precioso lleno de bosques y prácticamente solos. En un super se nos acerca un simpático búlgaro que nos cuentas su vida en Barcelona. A continuación saca sus tarjetas de una tienda de bicis en Sofía. No hay que perder ocasión... Resto de la jornada por carretera con bastante tráfico hasta llegar a Plovdiv.
Nuestro día de turismo en Plovdiv nos ha encantado. Hemos iniciado nuestro itinerario visitando el monumento a la unificación de Bulgaria (parece ser que inicialmente eran dos reinos). A continuación hemos visitado el barrio de Kapana, una especie de Chueca que pusieron en valor en 2019 cuando esta ciudad fue capital europea de la cultura. Al lado de este barrio está situada la mezquita con su espectacular minarete y algunos vestigios romanos. Nuestra siguiente parada es el Ayuntamiento y el grueso del yacimiento arqueológico romano. La ciudad vieja nos ofrece maravillosas casas otomanas y una espectacular muralla.
Se puede pedir más?
Añadir comentario
Comentarios