Son las siete de la mañana y no para de llover. Decidimos esperar un poco a que escampe.
En menos de 20 minutos se despeja y podemos desayunar y quitar la tienda sin mojarnos. Disfrutamos de las rosas, del comedero de pájaros y un sinfín de adornos que salpican el jardín
Busco donde reciclar la basura y un abuelo me chilla para que no me vaya a los contenedores que están a las afueras del pueblo. Repite que nuestro viaje le parece formidable y nos despide con cariño.
A los dos kilómetros Luismi se da cuenta que se ha olvidado el teléfono cargando. Mientras le espero, aprovecho para quitarme el forro.
Los 25 kilómetros hasta Oloron Sainte Marie pedaleamos por una agradable carretera comarcal sin mucho tráfico. Una lluvia ligera precede nuestra llegada a Oloron. Aparcamos la bici en un pasadizo al lado del ayuntamiento. La catedral tiene columnas de color verde y dorado que destacan sobre el techo azul Mikonos. Un cura charla con unos niños preparándoles para la ceremonia de la comunión.
En nuestro paseo nos topamos con un restaurante Thai, lugar donde degustamos arroz basmati con pollo con curry y leche de coco. De postre el conocidísimo tiramisú Thai. A nuestro alrededor colegiales y trabajadores engullen con rapidez.
Al salir de Oloron, hacemos unos kilómetros por una carretera nacional con mucho tráfico, pero un buen arcen. Afortunadamente volvemos a nuestras carreteras comarcales dispuestos a tomarnos un café con tartaleta para merendar. Vemos una panadería con productos ecológicos que tienen una pinta maravillosa, pero no abre hasta las 15:00.
Continuamos por unas cuestas infumables que nos dejan sin resuello. En el destino previsto no hay hoteles, pero afortunadamente, a tres kilómetros hay una granja preciosa en lo alto de una colina desde la que se ven los Pirineos. Hay una piscina al aire libre pero no hay narices de ponerse el bañador con el frío que hace. La granja tiene un patio central empedrado y varios edificios de piedra con contraventanas y puertas azul clarito. La mujer que regenta el establecimiento es una enamorada de España y nos comenta los detalles de su último viaje a Andalucía.
Mientras nos duchamos con agua hirviendo vemos a las ovejas pastar por la ventana.
Qué bien vivimos!!!
Añadir comentario
Comentarios